El mundo hoy en día conoce
fenómenos que desconsuelan a la gente sensata de todas las religiones en
más de un aspecto. La humanidad padece la desintegración de la
familia, la decadencia moral, la contaminación del medio ambiente,
guerras y conflictos que han conmovido el corazón de los intelectuales y
constituyen una fuerte preocupación en la búsqueda de soluciones
para salvar a la humanidad de sus dolencias.
Mientras tanto, todos esperan de los
líderes y seguidores de las diferentes religiones y culturas su
colaboración y soluciones adecuadas para salvar a la humanidad de los
peligros que la acechan y comprometen su futuro.
Las religiones y culturas poseen
enfoques comunes al considerar el peligro que entrañan, para la
felicidad del ser humano, algunos desafíos actuales y que sólo a
través de la cooperación podríamos afrontarlos con éxito. También
es un objetivo importante de los mensajes divinos conseguir la felicidad de la
humanidad en esta vida y en la del Más Allá.
“Los profetas son hermanos, con diferentes
madres pero una sola religión”. Asimismo, las religiones y culturas
comparten en las bases de sus fundamentos
jurídicos y morales un espacio común con las
filosofías más destacadas,
que se puede aprovechar para llegar a horizontes más abiertos y
luchar contra la animosidad, el declive moral, la desintegración de la
familia, la propagación del ateismo, etc.
La instauración de un
diálogo profundo entre los pensadores de las naciones, es el camino
más idóneo para encontrar los elementos compartidos,
aprovecharlos, desarrollarlos, y elaborar un programa de acción
común.
El diálogo fructífero
es aquel que se basa en el denominador humano compartido para lograr la mejor
forma de conocerse, convivir, cooperar, y respetar a los demás con
independencia de sus religiones y culturas.
A través del diálogo que
persigue establecer la cultura de la convivencia, se pueden vencer las fuerzas
que incitan al odio, crean tensiones e impulsan el rencor, el egoísmo y
la dominación.
En Naciones Unidas se celebró
el 2001 como año del Diálogo de las Civilizaciones y lucha contra
las campañas del odio e incitación al conflicto.
Hoy,
La conferencia hizo hincapié en que
el diálogo no tiene como objetivo unificar las religiones, ni
fusionarlas porque la diversidad es voluntad de Dios y de Su sabiduría;
se persigue el conocimiento mutuo y la
cooperación con el fin de conseguir una convivencia positiva.
La conferencia debe dar respuestas y
ofrecer soluciones adecuadas a los interrogantes urgentes, tales como los
relacionados con la importancia del diálogo como medio imprescindible
para el entendimiento, así mismo ha de afrontar los retos que amenazan
al mundo actual y superar los obstáculos que afectan a su
evolución e impiden aliviar los problemas del mundo a través de la
adecuada inversión de sus
riquezas humanas. El retraso en restablecer el derecho y la justicia es un
generador importante de tensiones y amenazas a la paz mundial. Actualmente, no
hay otra salida de interés para toda la humanidad fuera del camino de dialogo
positivo entre culturas, civilizaciones y seguidores de los mensajes divinos.
OBJETIVOS DE
-
Insistir en el hecho de que la religión es un factor
importante en las sociedades humanas.
-
Hacer una reflexión sobre los éxitos y fracasos de las
experiencias de diálogo para partir
de una sola perspectiva para consolidar y desarrollar el futuro del
diálogo.
-
Estudiar los obstáculos que imposibilitan alcanzar los
objetivos deseados.
-
Coordinar las posturas a nivel internacional para contrarrestar
los comportamientos contrarios a la
naturaleza, la ética, y los valores sociales.
-
Consolidar los valores morales y las nobles prácticas
sociales contra el libertinaje, decadencia moral y la disolución de la
familia.
- Contrarrestar las corrientes que generan tensiones y avivan el choque entre p